Soneto XXIII

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X INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA

El Soneto XXIII de Garcilaso de la Vega

El autor, su obra y nuestra edición digital

Según el filólogo zaragozano José Manuel Blecua Perdices, la fecha más decisiva de la historia de la poesía española, es sin duda alguna el año 1526. Es precisamente en 1526 que el poeta barcelonés Juan Boscán decidió empezar a escribir a la manera italiana, marcando el fin de la poesía española de tradición medieval, e introduciendo el verso endecasílabo y las estrofas italianas (como el soneto). Garcilaso de la Vega también quiso seguir este camino e impuso definitivamente esta “nueva escuela” como un modelo para la poesía española. En 1550 se aprecia un cambio notable en las publicaciones poéticas, observable gracias a las numerosas reediciones de Boscán y Garcilaso, con anotaciones de grandes eruditos como el escritor sevillano Fernando de Herrera o el humanista y gramático Francisco Sánchez de las Brozas.

La teoría principal, o más aceptada, es que la obra de Garcilaso fue publicada póstumamente por su amigo Boscán. Sin embargo, como lo explica el filólogo español Bienvenido Morros, Boscán no fue capaz de terminar este trabajo, puesto que murió un año antes de la impresión definitiva en 1543, y que por ende no pudo hacerse cargo de la corrección de todos los pliegos. Esta corrección, la asumió su viuda, que ni conocía la obra de Garcilaso, ni tampoco la de su marido. Esta edición inicial —la editio princeps— fue publicada con numerosos errores según varios editores; estos se esforzaron por corregirlos en cada nueva edición de las obras de Garcilaso.

La edición de 1543, póstumamente publicada por Boscán, o mejor dicho por su viuda, representa el primer ejemplar público —la editio princeps— de las obras de Garcilaso. La elegimos porque es la primera y resulta, pues, esencial para cualquier comparación. Las dos otras ediciones son las de Herrera y del Brocense. Elegí estas dos ediciones encomiásticas porque fueron las más influyentes y sobre todo porque fueron las dos ediciones que consagraron a Garcilaso y que le concedieron su estatus de clásico poético de la lengua vernácula. Cabe añadir que elegimos estas dos ediciones porque conllevan anotaciones que permiten observar la subjetividad del concepto de edición, incluso en esta época, y la variedad de lecturas que un mismo soneto puede engendrar. Elegimos la edición del Brocense de 1612, y no su primera, la de 1574, porque enmienda a la de 1574 con nuevas variaciones y responde directamente a la de Herrera. Finalmente, elegimos estas tres ediciones por tres razones. (1) Para concentrarnos en un período temporal de un solo siglo. (2) Para poder observar con más cercanía las diferencias que coinciden en estas tres versiones. (3) Y sobre todo para ilustrar el problema de inconsistencia e inconstancia de un texto, mostrando que se pueden hallar incluso en ediciones tan cercanas en el tiempo.

Tres ediciones:
  • Edición p1543: 1. 'Soneto XXIII'. Garcilaso de la Vega y Juan Boscán. Las Obras De Boscan Y Algunas De Garcilasso Dela Vega Repartidas En Quatro Libros. Barcelona: Carles Amoros, 1543.
  • Edición p1580: 2. 'Soneto XXIII' 1580. Garcilaso de la Vega. Obras De Garcilasso De La Vega Con Anotaciones De Fernando De Herrera. Ed. Fernando de Herrera. Sevilla: Alonso De La Barrera, 1580.
  • Edición p1612: 3. 'Soneto XXIII' 1612. Garcilaso de la Vega. Obras Del Excelente Poeta Garcilaso Dela Vega Con Notas Del Brocense. Ed. Francisco Sánchez De Las Brozas. Madrid: Juan Dela Cuesta, 1612.
Responsabilidad:
Codificación hecha por Marc-Aurele Ferracci y Susanna Alles Torrent
XTestimonio
Soneto XXIII 1543 Soneto XXIII 1580 g
Glosa del editor renacentista:

El sugeto es la belleza, alabada por las partes i efetos, que haze, i el deleite della, a que le persuade con la brevedad de la vida.

Soneto XXIII 1612
c
Nota crítica: El soneto XXIII es indudablemente uno de los poemas más conocidos del poeta toledano. Este soneto representa perfectamente la adopción de la lírica italiana en la lengua castellana (catorce versos endecasílabos, en dos cuartetos y dos tercetos, en rima consonante) y los temas barrocos por antonomasia: locus amoenus, carpe diem y tempus fugit. La descripción de la dama responde, a su vez, a la típica descriptio puellae renacentista: una hermosa mujer de cabello rubio como el oro y de piel blanca como el alabastro, comparada con una naturaleza idealizada (locus amoenus). Ahora bien, en un giro radical de lo sereno a lo catastrófico, Garcilaso pinta los efectos del paso del tiempo (tempus fugit) y ruega tanto a la mujer como al lector que aprovechen la hermosura de la juventud (carpe diem).
1
En tanto que de rosa,y d’acucenac
Nota crítica: El primer verso del soneto funciona como la exposición de una forma sonata, presentando juntos, los dos temas principales: la “rosa” —el rojo, la pasión y la juventud— y la “azucena” —el blanco, la pureza y la templanza— . En la versión de Herrera de 1580 la sinalefa es simultáneamente obvia y ambigua: es decir que podemos pronunciarla tanto “rosai açucena” como “rosa iaçucena”. En las versiones de 1543 y de 1612, la sinalefa no es tan obvia: la coma rompe la continuidad del verso y la añadidura del “d’ ” (1543) y del “de” (1612) fuerzan hacer la sinalefa del “y” con “rosa”. Por lo tanto, el ritmo de la versión de 1543 y de 1612 es más lento que el de 1580. Cabe añadir que la versión de 1612 presenta una segunda sinalefa, todavía más forzada, entre “de” y “açucena”.
En tanto que de rosa i açucena g
Glosa del editor renacentista: En tanto: descricion por metafora.
c
Nota crítica: El primer verso del soneto funciona como la exposición de una forma sonata, presentando juntos, los dos temas principales: la “rosa” —el rojo, la pasión y la juventud— y la “azucena” —el blanco, la pureza y la templanza— . En la versión de Herrera de 1580 la sinalefa es simultáneamente obvia y ambigua: es decir que podemos pronunciarla tanto “rosai açucena” como “rosa iaçucena”. En las versiones de 1543 y de 1612, la sinalefa no es tan obvia: la coma rompe la continuidad del verso y la añadidura del “d’ ” (1543) y del “de” (1612) fuerzan hacer la sinalefa del “y” con “rosa”. Por lo tanto, el ritmo de la versión de 1543 y de 1612 es más lento que el de 1580. Cabe añadir que la versión de 1612 presenta una segunda sinalefa, todavía más forzada, entre “de” y “açucena”.
EN tanto que de rosa,y de açucena c
Nota crítica: El primer verso del soneto funciona como la exposición de una forma sonata, presentando juntos, los dos temas principales: la “rosa” —el rojo, la pasión y la juventud— y la “azucena” —el blanco, la pureza y la templanza— . En la versión de Herrera de 1580 la sinalefa es simultáneamente obvia y ambigua: es decir que podemos pronunciarla tanto “rosai açucena” como “rosa iaçucena”. En las versiones de 1543 y de 1612, la sinalefa no es tan obvia: la coma rompe la continuidad del verso y la añadidura del “d’ ” (1543) y del “de” (1612) fuerzan hacer la sinalefa del “y” con “rosa”. Por lo tanto, el ritmo de la versión de 1543 y de 1612 es más lento que el de 1580. Cabe añadir que la versión de 1612 presenta una segunda sinalefa, todavía más forzada, entre “de” y “açucena”.
2
Se muestra la color en vuestro gesto,c
Nota crítica: El segundo verso es casi idéntico entre la tres ediciones, con excepción del “se” que aparece con mayúscula en la editio princeps. De hecho, todos los versos de esta edición empiezan con mayúscula, dándole más autonomía a cada verso. Las dos otras versiones presentan los cuartetos y tercetos como entidades (las cuales empiezan todas con mayúscula) en vez de darle a cada verso una identidad propia.
se muestra la color en vuestro gesto,c
Nota crítica: El segundo verso es casi idéntico entre la tres ediciones, con excepción del “se” que aparece con mayúscula en la editio princeps. De hecho, todos los versos de esta edición empiezan con mayúscula, dándole más autonomía a cada verso. Las dos otras versiones presentan los cuartetos y tercetos como entidades (las cuales empiezan todas con mayúscula) en vez de darle a cada verso una identidad propia.
se muestra la color en vuestro gesto,c
Nota crítica: El segundo verso es casi idéntico entre la tres ediciones, con excepción del “se” que aparece con mayúscula en la editio princeps. De hecho, todos los versos de esta edición empiezan con mayúscula, dándole más autonomía a cada verso. Las dos otras versiones presentan los cuartetos y tercetos como entidades (las cuales empiezan todas con mayúscula) en vez de darle a cada verso una identidad propia.
3
Y que vuestro mirar ardiente honesto,c
Nota crítica: En el tercer verso, podemos observar otra sinalefa entre “ardiente” y “honesto (1543 y 1612)/onesto (1580)”. Ahora bien, en las ediciones de 1543 y de 1612, esta sinalefa se lee casi naturalmente, puesto que no se encuentra ninguna coma para forzar al ojo del lector a hacer una pausa. En la edición de 1580, el metro es lo que nos indica que tenemos que hacer una sinalefa, e ignorar la coma que esta entre “ardiente” y “onesto”. Aquí también el ritmo es diferente: en las versiones de 1543 y de 1612, es natural, y en la de 1580, es forzado.
i que vuestro mirar ardiente, onestoc
Nota crítica: En el tercer verso, podemos observar otra sinalefa entre “ardiente” y “honesto (1543 y 1612)/onesto (1580)”. Ahora bien, en las ediciones de 1543 y de 1612, esta sinalefa se lee casi naturalmente, puesto que no se encuentra ninguna coma para forzar al ojo del lector a hacer una pausa. En la edición de 1580, el metro es lo que nos indica que tenemos que hacer una sinalefa, e ignorar la coma que esta entre “ardiente” y “onesto”. Aquí también el ritmo es diferente: en las versiones de 1543 y de 1612, es natural, y en la de 1580, es forzado.
y que vuestro mirar ardiente honesto,c
Nota crítica: En el tercer verso, podemos observar otra sinalefa entre “ardiente” y “honesto (1543 y 1612)/onesto (1580)”. Ahora bien, en las ediciones de 1543 y de 1612, esta sinalefa se lee casi naturalmente, puesto que no se encuentra ninguna coma para forzar al ojo del lector a hacer una pausa. En la edición de 1580, el metro es lo que nos indica que tenemos que hacer una sinalefa, e ignorar la coma que esta entre “ardiente” y “onesto”. Aquí también el ritmo es diferente: en las versiones de 1543 y de 1612, es natural, y en la de 1580, es forzado.
4
Con clara luz la tempestad serena. h
Nota histórica: Este verso ha ocasionado muchos debates entre los filólogos expertos en poesía garcilasiana. Como lo menciona María Rosso Gallo, Alberto Blecua especula que la lectura de Herrera es probablemente una variante de autor y excluye completamente la hipótesis de una posible innovación introducida arbitrariamente por Herrera. Es más, Blecua observa que Herrera mantiene una actitud conversadora y subraya el hecho de que Herrera no se atrevería a intervenir directamente en el texto y añade que, dada la incontestable calidad poética de la variante del verso cuatro, es imposible que el nieto de Garcilaso, Puertocarrero, haya inventado e introducido el verso él mismo. Esto implicaría que Puertocarrero tuviese un cierto genio poético, y no existe ninguna evidencia de que tal sea el caso. Rosso Gallo, se opone directamente a esta hipótesis con tres argumentos: (1) Si de verdad Herrera hubiese puesto la mano en este otro manuscrito, entonces ¿cómo es posible que Herrera lo mencione únicamente en esta instancia y no se sirva de él para enmendar otros versos anómalos de la editio princeps ? (2) La variante propuesta en la edición de 1580 se inserta fluidamente en el sistema lexical, conceptual y estético herreriano , por lo cual no podemos excluir que Herrera haya decidido innovar el verso cuatro, convencido de que podía mejorarlo y de cierta manera reproducir con más fidelidad la intención original de Garcilaso. (3) En la edición de 1580, no faltan ejemplos de enmiendas conjeturales, en los cuales se observa el claro predominio del sistema herreriano sobre el del texto original (como en el Soneto XXVI, en el verso 3, la introducción del lexema bien y la modificación del tiempo verbal) . En fin, Rosso Gallo rechaza completamente la hipótesis de Blecua, y sostiene que la hipótesis de la variante del autor es indubitablemente la más arriesgada.
c
Nota crítica: El verso cuatro es casi idéntico en la editio princeps y la del Brocense. En la de Herrera cambia radicalmente. La versión de Herrera junta los dos temas principales rosa y azucena con los verbos encender y refrenar —el paralelismo es evidente. Esta versión fortalece los temas de la exposición, mas no crea ningún vínculo de continuidad— siguiendo nuestra metáfora de la forma sonata, no establece ningún puente con el desarrollo. Por un lado la variante de 1580 incrementa el tema de la “humanidad” y por otro transforma el verso cuatro en una conclusión del primer cuarteto, cualificando la hermosura de la mujer como una belleza que “enciende” el deseo y que también impone el respeto. Las versiones de 1543 y de 1612 crean un paralelismo con los primeros versos, además de permitir el balance de los temas “humanidad” y “cosmicidad”, pero sobre todo, introducen el desarrollo del poema. “Con clara luz la tempestad serena” introduce un cierto pesimismo sobre esta belleza: el oxímoron “tempestad serena” anuncia la llegada de los temas subsiguientes —tempus fugit y carpe diem— .
enciende al coraçon i lo refrena; g
Glosa del editor renacentista: Enciende: assi se à de leer, i desta fuerte dize don Antonio Puertocarrero que lo tiene de su suegro. Porque como anda impresso, mas sirve de sustentamiento del cuartel, que de prosecucion del intento. I deste modo usa aqui G.L. de hermosissima figura, regression o reversion, dicha de los Griegos epanodos, i de nosotros rebuelta, cuando bola vemos a las palabras ya prospuestas por causa de mostrar la diferencia, como en el.2. de la Eneida, divellimur inde Iphitus,et Pelias mecum; quorum Iphitus aevoiam gravior,Pelias et vulnere tardus Ulyssei. La Eneida (Aeneis)Virgilio
h
Nota histórica: Este verso ha ocasionado muchos debates entre los filólogos expertos en poesía garcilasiana. Como lo menciona María Rosso Gallo, Alberto Blecua especula que la lectura de Herrera es probablemente una variante de autor y excluye completamente la hipótesis de una posible innovación introducida arbitrariamente por Herrera. Es más, Blecua observa que Herrera mantiene una actitud conversadora y subraya el hecho de que Herrera no se atrevería a intervenir directamente en el texto y añade que, dada la incontestable calidad poética de la variante del verso cuatro, es imposible que el nieto de Garcilaso, Puertocarrero, haya inventado e introducido el verso él mismo. Esto implicaría que Puertocarrero tuviese un cierto genio poético, y no existe ninguna evidencia de que tal sea el caso. Rosso Gallo, se opone directamente a esta hipótesis con tres argumentos: (1) Si de verdad Herrera hubiese puesto la mano en este otro manuscrito, entonces ¿cómo es posible que Herrera lo mencione únicamente en esta instancia y no se sirva de él para enmendar otros versos anómalos de la editio princeps ? (2) La variante propuesta en la edición de 1580 se inserta fluidamente en el sistema lexical, conceptual y estético herreriano , por lo cual no podemos excluir que Herrera haya decidido innovar el verso cuatro, convencido de que podía mejorarlo y de cierta manera reproducir con más fidelidad la intención original de Garcilaso. (3) En la edición de 1580, no faltan ejemplos de enmiendas conjeturales, en los cuales se observa el claro predominio del sistema herreriano sobre el del texto original (como en el Soneto XXVI, en el verso 3, la introducción del lexema bien y la modificación del tiempo verbal) . En fin, Rosso Gallo rechaza completamente la hipótesis de Blecua, y sostiene que la hipótesis de la variante del autor es indubitablemente la más arriesgada.
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Nota crítica: El verso cuatro es casi idéntico en la editio princeps y la del Brocense. En la de Herrera cambia radicalmente. La versión de Herrera junta los dos temas principales rosa y azucena con los verbos encender y refrenar —el paralelismo es evidente. Esta versión fortalece los temas de la exposición, mas no crea ningún vínculo de continuidad— siguiendo nuestra metáfora de la forma sonata, no establece ningún puente con el desarrollo. Por un lado la variante de 1580 incrementa el tema de la “humanidad” y por otro transforma el verso cuatro en una conclusión del primer cuarteto, cualificando la hermosura de la mujer como una belleza que “enciende” el deseo y que también impone el respeto. Las versiones de 1543 y de 1612 crean un paralelismo con los primeros versos, además de permitir el balance de los temas “humanidad” y “cosmicidad”, pero sobre todo, introducen el desarrollo del poema. “Con clara luz la tempestad serena” introduce un cierto pesimismo sobre esta belleza: el oxímoron “tempestad serena” anuncia la llegada de los temas subsiguientes —tempus fugit y carpe diem— .
con clara luz la tempestad serena:h
Nota histórica: Este verso ha ocasionado muchos debates entre los filólogos expertos en poesía garcilasiana. Como lo menciona María Rosso Gallo, Alberto Blecua especula que la lectura de Herrera es probablemente una variante de autor y excluye completamente la hipótesis de una posible innovación introducida arbitrariamente por Herrera. Es más, Blecua observa que Herrera mantiene una actitud conversadora y subraya el hecho de que Herrera no se atrevería a intervenir directamente en el texto y añade que, dada la incontestable calidad poética de la variante del verso cuatro, es imposible que el nieto de Garcilaso, Puertocarrero, haya inventado e introducido el verso él mismo. Esto implicaría que Puertocarrero tuviese un cierto genio poético, y no existe ninguna evidencia de que tal sea el caso. Rosso Gallo, se opone directamente a esta hipótesis con tres argumentos: (1) Si de verdad Herrera hubiese puesto la mano en este otro manuscrito, entonces ¿cómo es posible que Herrera lo mencione únicamente en esta instancia y no se sirva de él para enmendar otros versos anómalos de la editio princeps ? (2) La variante propuesta en la edición de 1580 se inserta fluidamente en el sistema lexical, conceptual y estético herreriano , por lo cual no podemos excluir que Herrera haya decidido innovar el verso cuatro, convencido de que podía mejorarlo y de cierta manera reproducir con más fidelidad la intención original de Garcilaso. (3) En la edición de 1580, no faltan ejemplos de enmiendas conjeturales, en los cuales se observa el claro predominio del sistema herreriano sobre el del texto original (como en el Soneto XXVI, en el verso 3, la introducción del lexema bien y la modificación del tiempo verbal) . En fin, Rosso Gallo rechaza completamente la hipótesis de Blecua, y sostiene que la hipótesis de la variante del autor es indubitablemente la más arriesgada.
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Nota crítica: El verso cuatro es casi idéntico en la editio princeps y la del Brocense. En la de Herrera cambia radicalmente. La versión de Herrera junta los dos temas principales rosa y azucena con los verbos encender y refrenar —el paralelismo es evidente. Esta versión fortalece los temas de la exposición, mas no crea ningún vínculo de continuidad— siguiendo nuestra metáfora de la forma sonata, no establece ningún puente con el desarrollo. Por un lado la variante de 1580 incrementa el tema de la “humanidad” y por otro transforma el verso cuatro en una conclusión del primer cuarteto, cualificando la hermosura de la mujer como una belleza que “enciende” el deseo y que también impone el respeto. Las versiones de 1543 y de 1612 crean un paralelismo con los primeros versos, además de permitir el balance de los temas “humanidad” y “cosmicidad”, pero sobre todo, introducen el desarrollo del poema. “Con clara luz la tempestad serena” introduce un cierto pesimismo sobre esta belleza: el oxímoron “tempestad serena” anuncia la llegada de los temas subsiguientes —tempus fugit y carpe diem— .
5
Y en tanto que’l cabello, que’n la vena I en tanto que’l cabello, que’en la vena Y en tanto que el cabello que en la vena
6
Del oro s’escogio, con buelo presto del oro s’escogio, con buelo presto del oro se escogio, con buelo presto,
7
Por el hermoso cuello blanco en hiesto por el hermoso cuello, blanco, enhiestog
Glosa del editor renacentista: Por el hermoso: es figura articulo, que (como ya se à dicho) es cuando muchos nombres, que estan por si, se ponen sin ligadura i conjuncion. Semejantes versos como estos llama Diomedes iniuges; porque no se travan con alguna silaba de conjuncion, como, tectum augustum,ingens,centum sublime columnis. I porque se repita aqui tantas vezes esta voz figura; es, (para el que carece dela noticia della) un torcimiento i mudança tolerable dela oracion en lo que es mejor fuera del uso vulgar.
por el hermoso cuello,blanco,enhiesto,
8
El viento mueue,esparce,y desordena. el viento mueve, esparze i desordena; el viento mueue,esparze,y desordena,
9
Coged de vuestra alegre primavera.c
Nota crítica: En el verso nueve, en lo que podemos considerar como la recapitulación de nuestra forma sonata, el verbo “coged” tiene tres funciones diferentes, dependiendo de la edición que examinemos. En la edición de 1543, “coged” es únicamente el verbo de este verso ya que el verso anterior termina con un punto. Sin embargo en las ediciones de 1580 y 1612, en las cuales todavía no hemos encontrado ningún punto, “coged” es el verbo principal de la oración que empezó en el primer verso. Estas dos ediciones hacen particular hincapié en el verbo “coged” y por lo tanto en la temática barroca del carpe diem. En estos dos casos, la totalidad del principio del poema culmina en este tema, mientras que en la edición de 1543, el carpe diem está casi aislado en el verso nueve. Es más, en esta editio princeps el verso se acaba con un punto, aislando aún más esta temática barroca. En las ediciones de 1580 y de 1612, el verso se cierra sin ninguna puntuación, forzando al ojo del lector a ir directamente al verso siguiente y extendiendo el impacto del carpe diem.
Coged de vuestra alegre primaverac
Nota crítica: En el verso nueve, en lo que podemos considerar como la recapitulación de nuestra forma sonata, el verbo “coged” tiene tres funciones diferentes, dependiendo de la edición que examinemos. En la edición de 1543, “coged” es únicamente el verbo de este verso ya que el verso anterior termina con un punto. Sin embargo en las ediciones de 1580 y 1612, en las cuales todavía no hemos encontrado ningún punto, “coged” es el verbo principal de la oración que empezó en el primer verso. Estas dos ediciones hacen particular hincapié en el verbo “coged” y por lo tanto en la temática barroca del carpe diem. En estos dos casos, la totalidad del principio del poema culmina en este tema, mientras que en la edición de 1543, el carpe diem está casi aislado en el verso nueve. Es más, en esta editio princeps el verso se acaba con un punto, aislando aún más esta temática barroca. En las ediciones de 1580 y de 1612, el verso se cierra sin ninguna puntuación, forzando al ojo del lector a ir directamente al verso siguiente y extendiendo el impacto del carpe diem.
Coged de vuestra alegre Primaverac
Nota crítica: En el verso nueve, en lo que podemos considerar como la recapitulación de nuestra forma sonata, el verbo “coged” tiene tres funciones diferentes, dependiendo de la edición que examinemos. En la edición de 1543, “coged” es únicamente el verbo de este verso ya que el verso anterior termina con un punto. Sin embargo en las ediciones de 1580 y 1612, en las cuales todavía no hemos encontrado ningún punto, “coged” es el verbo principal de la oración que empezó en el primer verso. Estas dos ediciones hacen particular hincapié en el verbo “coged” y por lo tanto en la temática barroca del carpe diem. En estos dos casos, la totalidad del principio del poema culmina en este tema, mientras que en la edición de 1543, el carpe diem está casi aislado en el verso nueve. Es más, en esta editio princeps el verso se acaba con un punto, aislando aún más esta temática barroca. En las ediciones de 1580 y de 1612, el verso se cierra sin ninguna puntuación, forzando al ojo del lector a ir directamente al verso siguiente y extendiendo el impacto del carpe diem.
10
El dulce fruto,antes que’l tiempo ayrado, el dulce fruto, antes que el tiempo airado el dulce fruto,antes que el tiempo ayrado
11
Cubra de nieue la hermosa cumbre. cubra de nieve la hermosa cumbre.g
Glosa del editor renacentista: Cubra: es alegoria.
cubra de nieue la hermosa cumbre:
12
Marchitara la rosa el viento elado, Marchitarà la rosa el viento elado, Marchitarà la rosa el viento elado,
13
Todo lo mudara la edad ligera, todo lo mudarà la edad ligera, todo lo mudarà la edad ligera,
14
Por no hazer mudança en su costumbre. por no hazer mudança en su costumbre g
Glosa del editor renacentista: Por no hazer: este es languido i casi muerto verso, i mui plebeyo modo de hablar. I fue comun falta en aquella edad no solo de los nuestros, pero de los Toscanos, acabar el soneto con la fuerça i espiritu de los cuarteles, si no floxa i desmayadamente.
por no hazer mudança en su costumbre.
c
Nota crítica: Si comparamos las estructuras oracionales de las tres ediciones, observamos que la de 1543 contiene cinco oraciones (del verso 1 al 4, del 5 al 8, el 9, del 10 al 11 y del 12 al 14), la de 1580, dos (del 1 al 11 y otra que empieza en el 12 mas no termina) y la de 1612, solo una (el soneto entero es una sola y misma oración). En otras palabras, la voz que lee la primera edición es mucho más entrecortada que para las otras ediciones, creando así la impresión de un soneto dividido en cinco poemas más pequeños; una división casi en jaiku. La edición de 1580 aparece como un poema con una pequeña conclusión —una especie de moraleja— añadida al final. Al contrario, la edición de 1612 parece ser un solo y mismo soneto, compuesto por una sola oración; un soneto un tanto más unido.


c
Nota crítica: Si comparamos las estructuras oracionales de las tres ediciones, observamos que la de 1543 contiene cinco oraciones (del verso 1 al 4, del 5 al 8, el 9, del 10 al 11 y del 12 al 14), la de 1580, dos (del 1 al 11 y otra que empieza en el 12 mas no termina) y la de 1612, solo una (el soneto entero es una sola y misma oración). En otras palabras, la voz que lee la primera edición es mucho más entrecortada que para las otras ediciones, creando así la impresión de un soneto dividido en cinco poemas más pequeños; una división casi en jaiku. La edición de 1580 aparece como un poema con una pequeña conclusión —una especie de moraleja— añadida al final. Al contrario, la edición de 1612 parece ser un solo y mismo soneto, compuesto por una sola oración; un soneto un tanto más unido.
g
Glosa del editor renacentista:

El argumento deste soneto es tan comun, que muchos Griegos i Latinos, muchos Italianos i Españoles lo an tratado casi infinitas vezes, pero ninguno como Ausonio (si el fue el que escrivio aquella elegia de la Rosa) el cual determinando tratar de la fragilidad de la vida umana; no figuro la consideracion i severidad filosofica, ni traxo para la declaracion de su intento discursos de la general mudança de las cosas; que era sugeto grave i manifico, donde pudiera abrir todas las venas de la eloquencia en l’alteracion de los cuerpos inferiores, o en la variacion de los superiores con palabras hermosas i escogidas, i sentimientos levantados i esquisitos, pero no deleitosos i miserables; mas decendiendo con el animo a las cosas no grandes i elevadas. Anduvo inquiriendo con el pensamiento, que cosa uviesse bella i agradable, como la vida umana, i que durasse poco; i considerando la figura, suavidad, olor, color, lustre, blandura i belleza de la Rosa, hermosissima entre las otras flores, i que su ser no dura mas que el curso de un dia; conocio, que esta le daria palabras deleitosas, bellas i escogidas, cuales pretende el poeta. Porque como ninguna florái mas amable, niguna mas agradable de olor, i assi ninguna dura menos; no se podia ballar otra mas conviniente para el sugeto. I con artificiosa i figurada descricion, i con suave numero de versos gastò toda la elegia en la poco durable i casi momentanea vida de la Rosa. I hablando della, se dexa entender, que trata de la fragilidad i flaqueza umana; aunque no da muestra dello sino en el verso postrero. No pienso pues que sera molesto ponella aqui toda con la traducion, aunque no voi obligado al rigor de la lei, que quiere su entereza; antes atendiendo solo a lintento, me olvidè de todo lo de mas.

[...]

Mas porque Bernardo Tasso hizo un soneto al mesmo argumento, lo pondre aqui, solo para que los que saben hagan comparacion del, con este de G.L. que, si no me engáño, lo traduzio; i vean la ventaja que hizo el uno al otro en algunas cosas. Porque (lo que yo siento) el 3. i el 4 verso de G.L. son incomparables; i tambien estremados el 7. i el 8. i al contrario los dos primeros del Tasso i el primer terceto son maravillosos, aunque los ultimos ambos no responden a lo que prometio el principio.

 
Mentre che l'aureo crinu’ ondeggia intorno
 
a l' ampia fronte con leggiadro errore;
 
mentre che di vermiglio e bel colore
 
vifa la primavera il volto adorno;
 
Mentre che v' apre il ciel più chiaro il giorno,
 
cogliete ô giovinette il vago fiore
 
de vostri più dolci anni; e con amore
 
state sovente in lieto e bel soggiorno.
 
Verra poi’l verno, che di bianca neve
 
suol i poggi vestir,coprir la rosa,
 
ele piaggie tornar aride e meste.
 
Cogliete ah stolte il fior; ah siate preste,
 
che fugaci son l’hore, e' l tempo lieve,
 
e veloce a la fin corre ogni cosa.



c
Nota crítica: Si comparamos las estructuras oracionales de las tres ediciones, observamos que la de 1543 contiene cinco oraciones (del verso 1 al 4, del 5 al 8, el 9, del 10 al 11 y del 12 al 14), la de 1580, dos (del 1 al 11 y otra que empieza en el 12 mas no termina) y la de 1612, solo una (el soneto entero es una sola y misma oración). En otras palabras, la voz que lee la primera edición es mucho más entrecortada que para las otras ediciones, creando así la impresión de un soneto dividido en cinco poemas más pequeños; una división casi en jaiku. La edición de 1580 aparece como un poema con una pequeña conclusión —una especie de moraleja— añadida al final. Al contrario, la edición de 1612 parece ser un solo y mismo soneto, compuesto por una sola oración; un soneto un tanto más unido.
g
Glosa del editor renacentista:

En tanto que de rosa. Este florido soneto es sacado de Tasso.

 
Mentre che laureo crinu’ondeggiare in torno
 
alampia fronte con leggriadro errore
 
mente che di vermeglio,è bel colore
 
vifa la primauera il volto adorno.
 
Mentre che vapre il Ciel piu chiaro il giorno.
 
Cogliete ò giovenette il vago fiore
 
de i vostri piu dolci anni, e con amore
 
state souente in lieto, e bello giorno.
 
Verra poi’l verno che di bianca neue
 
suole i poggi vestir,coprir la rosa,
 
e le piagge tornar aride,e meste
 
cogliete abstolte il fior,absiate preste,
 
che fugace fo l’hore el temple lieue
 
e veloce a la fin corre ogni cosa.

Aufias canc.63.

 
No saben prousileixau temps fugir,
 
Et temps perdut no pot esser cobrat,

Entrambos lo podrian sacar de aquel flori do epigrama, que anda entre las obras de Virgilio, cuyo titulo es, Rosa, y el postrer dicho dize assi.

 
Collige,virgo,rosas,dumflos noous,et nous pubes.
 
Et memore esto,auum sic properare tuum.

Al reues desto se burla Horacio de una dama, motejandola de vieja, y que ya se le passô la flor, aunque ella no lo piensa. Y por estar traduzida por el mismo que las passa das, pongo aqui la oda, que es del libr.4. Ia.13.

 
Cumpliose mi desseo
 
cumpliose,o Lyce:a la vejez odiosa
 
entregada te veo
 
y toda via parecer hermosa,
 
quanto puedes,procuras,
 
y burlas,y hazes mil desembolturas.
 
Y con la voz temblando
 
cantas,por despertar al perezoso
 
Amor,que reposando
 
se esta despacio sobre el cuerpo hermoso
 
de Chia la cantora,
 
que de su edad esta en la flor agora.
 
Que sobre seca rama
 
no quiere hazer assiento,ni manida
 
aquel malo, y desama
 
te ya,porque la boca denegrida,
 
y las canas te afean,
 
que en la neuada cumbre ya blanquean.
 
Y no son poderosas
 
ni las granas de Coo,ni los brocados,
 
ni las piedras preciosas
 
a tornarte los años,que encerrados
 
debaxo de su llaue
 
dexò la edad, que buela mas que el aue.
 
Que se hizo aquel donayre?
 
aquella tez hermosa do se ha ydo
 
del mouimineto el ayere?
 
aquella,aquella do ha desparecido,
 
aquella en quien bullia
 
Amor,que enagenado me tenia?
 
No huuo mas amada
 
bedad,despues de Cynara mas clara,
 
de mas gracias dotada,
 
mas ay como robo la muerte auara
 
a Cynara temprano,
 
y con la Lyce vso de larga mano?
 
Diole ,que en la larga vida
 
con la antigua corneja compitiesse
 
de años consumida,
 
para que con gran risa ver pudiesse
 
la gente moça heruiente,
 
buelta en pauesa ya la hacha ardiente.

Con clara luz la tem.) Otros leen. Enciende el coraçon,y lo refrena.


XTestimonio
Soneto XXIII 1543 Soneto XXIII 1580 g
Glosa del editor renacentista:

El sugeto es la belleza, alabada por las partes i efetos, que haze, i el deleite della, a que le persuade con la brevedad de la vida.

Soneto XXIII 1612
c
Nota crítica: El soneto XXIII es indudablemente uno de los poemas más conocidos del poeta toledano. Este soneto representa perfectamente la adopción de la lírica italiana en la lengua castellana (catorce versos endecasílabos, en dos cuartetos y dos tercetos, en rima consonante) y los temas barrocos por antonomasia: locus amoenus, carpe diem y tempus fugit. La descripción de la dama responde, a su vez, a la típica descriptio puellae renacentista: una hermosa mujer de cabello rubio como el oro y de piel blanca como el alabastro, comparada con una naturaleza idealizada (locus amoenus). Ahora bien, en un giro radical de lo sereno a lo catastrófico, Garcilaso pinta los efectos del paso del tiempo (tempus fugit) y ruega tanto a la mujer como al lector que aprovechen la hermosura de la juventud (carpe diem).
1
En tanto que de rosa,y d’acucenac
Nota crítica: El primer verso del soneto funciona como la exposición de una forma sonata, presentando juntos, los dos temas principales: la “rosa” —el rojo, la pasión y la juventud— y la “azucena” —el blanco, la pureza y la templanza— . En la versión de Herrera de 1580 la sinalefa es simultáneamente obvia y ambigua: es decir que podemos pronunciarla tanto “rosai açucena” como “rosa iaçucena”. En las versiones de 1543 y de 1612, la sinalefa no es tan obvia: la coma rompe la continuidad del verso y la añadidura del “d’ ” (1543) y del “de” (1612) fuerzan hacer la sinalefa del “y” con “rosa”. Por lo tanto, el ritmo de la versión de 1543 y de 1612 es más lento que el de 1580. Cabe añadir que la versión de 1612 presenta una segunda sinalefa, todavía más forzada, entre “de” y “açucena”.
En tanto que de rosa i açucena g
Glosa del editor renacentista: En tanto: descricion por metafora.
c
Nota crítica: El primer verso del soneto funciona como la exposición de una forma sonata, presentando juntos, los dos temas principales: la “rosa” —el rojo, la pasión y la juventud— y la “azucena” —el blanco, la pureza y la templanza— . En la versión de Herrera de 1580 la sinalefa es simultáneamente obvia y ambigua: es decir que podemos pronunciarla tanto “rosai açucena” como “rosa iaçucena”. En las versiones de 1543 y de 1612, la sinalefa no es tan obvia: la coma rompe la continuidad del verso y la añadidura del “d’ ” (1543) y del “de” (1612) fuerzan hacer la sinalefa del “y” con “rosa”. Por lo tanto, el ritmo de la versión de 1543 y de 1612 es más lento que el de 1580. Cabe añadir que la versión de 1612 presenta una segunda sinalefa, todavía más forzada, entre “de” y “açucena”.
EN tanto que de rosa,y de açucena c
Nota crítica: El primer verso del soneto funciona como la exposición de una forma sonata, presentando juntos, los dos temas principales: la “rosa” —el rojo, la pasión y la juventud— y la “azucena” —el blanco, la pureza y la templanza— . En la versión de Herrera de 1580 la sinalefa es simultáneamente obvia y ambigua: es decir que podemos pronunciarla tanto “rosai açucena” como “rosa iaçucena”. En las versiones de 1543 y de 1612, la sinalefa no es tan obvia: la coma rompe la continuidad del verso y la añadidura del “d’ ” (1543) y del “de” (1612) fuerzan hacer la sinalefa del “y” con “rosa”. Por lo tanto, el ritmo de la versión de 1543 y de 1612 es más lento que el de 1580. Cabe añadir que la versión de 1612 presenta una segunda sinalefa, todavía más forzada, entre “de” y “açucena”.
2
Se muestra la color en vuestro gesto,c
Nota crítica: El segundo verso es casi idéntico entre la tres ediciones, con excepción del “se” que aparece con mayúscula en la editio princeps. De hecho, todos los versos de esta edición empiezan con mayúscula, dándole más autonomía a cada verso. Las dos otras versiones presentan los cuartetos y tercetos como entidades (las cuales empiezan todas con mayúscula) en vez de darle a cada verso una identidad propia.
se muestra la color en vuestro gesto,c
Nota crítica: El segundo verso es casi idéntico entre la tres ediciones, con excepción del “se” que aparece con mayúscula en la editio princeps. De hecho, todos los versos de esta edición empiezan con mayúscula, dándole más autonomía a cada verso. Las dos otras versiones presentan los cuartetos y tercetos como entidades (las cuales empiezan todas con mayúscula) en vez de darle a cada verso una identidad propia.
se muestra la color en vuestro gesto,c
Nota crítica: El segundo verso es casi idéntico entre la tres ediciones, con excepción del “se” que aparece con mayúscula en la editio princeps. De hecho, todos los versos de esta edición empiezan con mayúscula, dándole más autonomía a cada verso. Las dos otras versiones presentan los cuartetos y tercetos como entidades (las cuales empiezan todas con mayúscula) en vez de darle a cada verso una identidad propia.
3
Y que vuestro mirar ardiente honesto,c
Nota crítica: En el tercer verso, podemos observar otra sinalefa entre “ardiente” y “honesto (1543 y 1612)/onesto (1580)”. Ahora bien, en las ediciones de 1543 y de 1612, esta sinalefa se lee casi naturalmente, puesto que no se encuentra ninguna coma para forzar al ojo del lector a hacer una pausa. En la edición de 1580, el metro es lo que nos indica que tenemos que hacer una sinalefa, e ignorar la coma que esta entre “ardiente” y “onesto”. Aquí también el ritmo es diferente: en las versiones de 1543 y de 1612, es natural, y en la de 1580, es forzado.
i que vuestro mirar ardiente, onestoc
Nota crítica: En el tercer verso, podemos observar otra sinalefa entre “ardiente” y “honesto (1543 y 1612)/onesto (1580)”. Ahora bien, en las ediciones de 1543 y de 1612, esta sinalefa se lee casi naturalmente, puesto que no se encuentra ninguna coma para forzar al ojo del lector a hacer una pausa. En la edición de 1580, el metro es lo que nos indica que tenemos que hacer una sinalefa, e ignorar la coma que esta entre “ardiente” y “onesto”. Aquí también el ritmo es diferente: en las versiones de 1543 y de 1612, es natural, y en la de 1580, es forzado.
y que vuestro mirar ardiente honesto,c
Nota crítica: En el tercer verso, podemos observar otra sinalefa entre “ardiente” y “honesto (1543 y 1612)/onesto (1580)”. Ahora bien, en las ediciones de 1543 y de 1612, esta sinalefa se lee casi naturalmente, puesto que no se encuentra ninguna coma para forzar al ojo del lector a hacer una pausa. En la edición de 1580, el metro es lo que nos indica que tenemos que hacer una sinalefa, e ignorar la coma que esta entre “ardiente” y “onesto”. Aquí también el ritmo es diferente: en las versiones de 1543 y de 1612, es natural, y en la de 1580, es forzado.
4
Con clara luz la tempestad serena. h
Nota histórica: Este verso ha ocasionado muchos debates entre los filólogos expertos en poesía garcilasiana. Como lo menciona María Rosso Gallo, Alberto Blecua especula que la lectura de Herrera es probablemente una variante de autor y excluye completamente la hipótesis de una posible innovación introducida arbitrariamente por Herrera. Es más, Blecua observa que Herrera mantiene una actitud conversadora y subraya el hecho de que Herrera no se atrevería a intervenir directamente en el texto y añade que, dada la incontestable calidad poética de la variante del verso cuatro, es imposible que el nieto de Garcilaso, Puertocarrero, haya inventado e introducido el verso él mismo. Esto implicaría que Puertocarrero tuviese un cierto genio poético, y no existe ninguna evidencia de que tal sea el caso. Rosso Gallo, se opone directamente a esta hipótesis con tres argumentos: (1) Si de verdad Herrera hubiese puesto la mano en este otro manuscrito, entonces ¿cómo es posible que Herrera lo mencione únicamente en esta instancia y no se sirva de él para enmendar otros versos anómalos de la editio princeps ? (2) La variante propuesta en la edición de 1580 se inserta fluidamente en el sistema lexical, conceptual y estético herreriano , por lo cual no podemos excluir que Herrera haya decidido innovar el verso cuatro, convencido de que podía mejorarlo y de cierta manera reproducir con más fidelidad la intención original de Garcilaso. (3) En la edición de 1580, no faltan ejemplos de enmiendas conjeturales, en los cuales se observa el claro predominio del sistema herreriano sobre el del texto original (como en el Soneto XXVI, en el verso 3, la introducción del lexema bien y la modificación del tiempo verbal) . En fin, Rosso Gallo rechaza completamente la hipótesis de Blecua, y sostiene que la hipótesis de la variante del autor es indubitablemente la más arriesgada.
c
Nota crítica: El verso cuatro es casi idéntico en la editio princeps y la del Brocense. En la de Herrera cambia radicalmente. La versión de Herrera junta los dos temas principales rosa y azucena con los verbos encender y refrenar —el paralelismo es evidente. Esta versión fortalece los temas de la exposición, mas no crea ningún vínculo de continuidad— siguiendo nuestra metáfora de la forma sonata, no establece ningún puente con el desarrollo. Por un lado la variante de 1580 incrementa el tema de la “humanidad” y por otro transforma el verso cuatro en una conclusión del primer cuarteto, cualificando la hermosura de la mujer como una belleza que “enciende” el deseo y que también impone el respeto. Las versiones de 1543 y de 1612 crean un paralelismo con los primeros versos, además de permitir el balance de los temas “humanidad” y “cosmicidad”, pero sobre todo, introducen el desarrollo del poema. “Con clara luz la tempestad serena” introduce un cierto pesimismo sobre esta belleza: el oxímoron “tempestad serena” anuncia la llegada de los temas subsiguientes —tempus fugit y carpe diem— .
enciende al coraçon i lo refrena; g
Glosa del editor renacentista: Enciende: assi se à de leer, i desta fuerte dize don Antonio Puertocarrero que lo tiene de su suegro. Porque como anda impresso, mas sirve de sustentamiento del cuartel, que de prosecucion del intento. I deste modo usa aqui G.L. de hermosissima figura, regression o reversion, dicha de los Griegos epanodos, i de nosotros rebuelta, cuando bola vemos a las palabras ya prospuestas por causa de mostrar la diferencia, como en el.2. de la Eneida, divellimur inde Iphitus,et Pelias mecum; quorum Iphitus aevoiam gravior,Pelias et vulnere tardus Ulyssei. La Eneida (Aeneis)Virgilio
h
Nota histórica: Este verso ha ocasionado muchos debates entre los filólogos expertos en poesía garcilasiana. Como lo menciona María Rosso Gallo, Alberto Blecua especula que la lectura de Herrera es probablemente una variante de autor y excluye completamente la hipótesis de una posible innovación introducida arbitrariamente por Herrera. Es más, Blecua observa que Herrera mantiene una actitud conversadora y subraya el hecho de que Herrera no se atrevería a intervenir directamente en el texto y añade que, dada la incontestable calidad poética de la variante del verso cuatro, es imposible que el nieto de Garcilaso, Puertocarrero, haya inventado e introducido el verso él mismo. Esto implicaría que Puertocarrero tuviese un cierto genio poético, y no existe ninguna evidencia de que tal sea el caso. Rosso Gallo, se opone directamente a esta hipótesis con tres argumentos: (1) Si de verdad Herrera hubiese puesto la mano en este otro manuscrito, entonces ¿cómo es posible que Herrera lo mencione únicamente en esta instancia y no se sirva de él para enmendar otros versos anómalos de la editio princeps ? (2) La variante propuesta en la edición de 1580 se inserta fluidamente en el sistema lexical, conceptual y estético herreriano , por lo cual no podemos excluir que Herrera haya decidido innovar el verso cuatro, convencido de que podía mejorarlo y de cierta manera reproducir con más fidelidad la intención original de Garcilaso. (3) En la edición de 1580, no faltan ejemplos de enmiendas conjeturales, en los cuales se observa el claro predominio del sistema herreriano sobre el del texto original (como en el Soneto XXVI, en el verso 3, la introducción del lexema bien y la modificación del tiempo verbal) . En fin, Rosso Gallo rechaza completamente la hipótesis de Blecua, y sostiene que la hipótesis de la variante del autor es indubitablemente la más arriesgada.
c
Nota crítica: El verso cuatro es casi idéntico en la editio princeps y la del Brocense. En la de Herrera cambia radicalmente. La versión de Herrera junta los dos temas principales rosa y azucena con los verbos encender y refrenar —el paralelismo es evidente. Esta versión fortalece los temas de la exposición, mas no crea ningún vínculo de continuidad— siguiendo nuestra metáfora de la forma sonata, no establece ningún puente con el desarrollo. Por un lado la variante de 1580 incrementa el tema de la “humanidad” y por otro transforma el verso cuatro en una conclusión del primer cuarteto, cualificando la hermosura de la mujer como una belleza que “enciende” el deseo y que también impone el respeto. Las versiones de 1543 y de 1612 crean un paralelismo con los primeros versos, además de permitir el balance de los temas “humanidad” y “cosmicidad”, pero sobre todo, introducen el desarrollo del poema. “Con clara luz la tempestad serena” introduce un cierto pesimismo sobre esta belleza: el oxímoron “tempestad serena” anuncia la llegada de los temas subsiguientes —tempus fugit y carpe diem— .
con clara luz la tempestad serena:h
Nota histórica: Este verso ha ocasionado muchos debates entre los filólogos expertos en poesía garcilasiana. Como lo menciona María Rosso Gallo, Alberto Blecua especula que la lectura de Herrera es probablemente una variante de autor y excluye completamente la hipótesis de una posible innovación introducida arbitrariamente por Herrera. Es más, Blecua observa que Herrera mantiene una actitud conversadora y subraya el hecho de que Herrera no se atrevería a intervenir directamente en el texto y añade que, dada la incontestable calidad poética de la variante del verso cuatro, es imposible que el nieto de Garcilaso, Puertocarrero, haya inventado e introducido el verso él mismo. Esto implicaría que Puertocarrero tuviese un cierto genio poético, y no existe ninguna evidencia de que tal sea el caso. Rosso Gallo, se opone directamente a esta hipótesis con tres argumentos: (1) Si de verdad Herrera hubiese puesto la mano en este otro manuscrito, entonces ¿cómo es posible que Herrera lo mencione únicamente en esta instancia y no se sirva de él para enmendar otros versos anómalos de la editio princeps ? (2) La variante propuesta en la edición de 1580 se inserta fluidamente en el sistema lexical, conceptual y estético herreriano , por lo cual no podemos excluir que Herrera haya decidido innovar el verso cuatro, convencido de que podía mejorarlo y de cierta manera reproducir con más fidelidad la intención original de Garcilaso. (3) En la edición de 1580, no faltan ejemplos de enmiendas conjeturales, en los cuales se observa el claro predominio del sistema herreriano sobre el del texto original (como en el Soneto XXVI, en el verso 3, la introducción del lexema bien y la modificación del tiempo verbal) . En fin, Rosso Gallo rechaza completamente la hipótesis de Blecua, y sostiene que la hipótesis de la variante del autor es indubitablemente la más arriesgada.
c
Nota crítica: El verso cuatro es casi idéntico en la editio princeps y la del Brocense. En la de Herrera cambia radicalmente. La versión de Herrera junta los dos temas principales rosa y azucena con los verbos encender y refrenar —el paralelismo es evidente. Esta versión fortalece los temas de la exposición, mas no crea ningún vínculo de continuidad— siguiendo nuestra metáfora de la forma sonata, no establece ningún puente con el desarrollo. Por un lado la variante de 1580 incrementa el tema de la “humanidad” y por otro transforma el verso cuatro en una conclusión del primer cuarteto, cualificando la hermosura de la mujer como una belleza que “enciende” el deseo y que también impone el respeto. Las versiones de 1543 y de 1612 crean un paralelismo con los primeros versos, además de permitir el balance de los temas “humanidad” y “cosmicidad”, pero sobre todo, introducen el desarrollo del poema. “Con clara luz la tempestad serena” introduce un cierto pesimismo sobre esta belleza: el oxímoron “tempestad serena” anuncia la llegada de los temas subsiguientes —tempus fugit y carpe diem— .
5
Y en tanto que’l cabello, que’n la vena I en tanto que’l cabello, que’en la vena Y en tanto que el cabello que en la vena
6
Del oro s’escogio, con buelo presto del oro s’escogio, con buelo presto del oro se escogio, con buelo presto,
7
Por el hermoso cuello blanco en hiesto por el hermoso cuello, blanco, enhiestog
Glosa del editor renacentista: Por el hermoso: es figura articulo, que (como ya se à dicho) es cuando muchos nombres, que estan por si, se ponen sin ligadura i conjuncion. Semejantes versos como estos llama Diomedes iniuges; porque no se travan con alguna silaba de conjuncion, como, tectum augustum,ingens,centum sublime columnis. I porque se repita aqui tantas vezes esta voz figura; es, (para el que carece dela noticia della) un torcimiento i mudança tolerable dela oracion en lo que es mejor fuera del uso vulgar.
por el hermoso cuello,blanco,enhiesto,
8
El viento mueue,esparce,y desordena. el viento mueve, esparze i desordena; el viento mueue,esparze,y desordena,
9
Coged de vuestra alegre primavera.c
Nota crítica: En el verso nueve, en lo que podemos considerar como la recapitulación de nuestra forma sonata, el verbo “coged” tiene tres funciones diferentes, dependiendo de la edición que examinemos. En la edición de 1543, “coged” es únicamente el verbo de este verso ya que el verso anterior termina con un punto. Sin embargo en las ediciones de 1580 y 1612, en las cuales todavía no hemos encontrado ningún punto, “coged” es el verbo principal de la oración que empezó en el primer verso. Estas dos ediciones hacen particular hincapié en el verbo “coged” y por lo tanto en la temática barroca del carpe diem. En estos dos casos, la totalidad del principio del poema culmina en este tema, mientras que en la edición de 1543, el carpe diem está casi aislado en el verso nueve. Es más, en esta editio princeps el verso se acaba con un punto, aislando aún más esta temática barroca. En las ediciones de 1580 y de 1612, el verso se cierra sin ninguna puntuación, forzando al ojo del lector a ir directamente al verso siguiente y extendiendo el impacto del carpe diem.
Coged de vuestra alegre primaverac
Nota crítica: En el verso nueve, en lo que podemos considerar como la recapitulación de nuestra forma sonata, el verbo “coged” tiene tres funciones diferentes, dependiendo de la edición que examinemos. En la edición de 1543, “coged” es únicamente el verbo de este verso ya que el verso anterior termina con un punto. Sin embargo en las ediciones de 1580 y 1612, en las cuales todavía no hemos encontrado ningún punto, “coged” es el verbo principal de la oración que empezó en el primer verso. Estas dos ediciones hacen particular hincapié en el verbo “coged” y por lo tanto en la temática barroca del carpe diem. En estos dos casos, la totalidad del principio del poema culmina en este tema, mientras que en la edición de 1543, el carpe diem está casi aislado en el verso nueve. Es más, en esta editio princeps el verso se acaba con un punto, aislando aún más esta temática barroca. En las ediciones de 1580 y de 1612, el verso se cierra sin ninguna puntuación, forzando al ojo del lector a ir directamente al verso siguiente y extendiendo el impacto del carpe diem.
Coged de vuestra alegre Primaverac
Nota crítica: En el verso nueve, en lo que podemos considerar como la recapitulación de nuestra forma sonata, el verbo “coged” tiene tres funciones diferentes, dependiendo de la edición que examinemos. En la edición de 1543, “coged” es únicamente el verbo de este verso ya que el verso anterior termina con un punto. Sin embargo en las ediciones de 1580 y 1612, en las cuales todavía no hemos encontrado ningún punto, “coged” es el verbo principal de la oración que empezó en el primer verso. Estas dos ediciones hacen particular hincapié en el verbo “coged” y por lo tanto en la temática barroca del carpe diem. En estos dos casos, la totalidad del principio del poema culmina en este tema, mientras que en la edición de 1543, el carpe diem está casi aislado en el verso nueve. Es más, en esta editio princeps el verso se acaba con un punto, aislando aún más esta temática barroca. En las ediciones de 1580 y de 1612, el verso se cierra sin ninguna puntuación, forzando al ojo del lector a ir directamente al verso siguiente y extendiendo el impacto del carpe diem.
10
El dulce fruto,antes que’l tiempo ayrado, el dulce fruto, antes que el tiempo airado el dulce fruto,antes que el tiempo ayrado
11
Cubra de nieue la hermosa cumbre. cubra de nieve la hermosa cumbre.g
Glosa del editor renacentista: Cubra: es alegoria.
cubra de nieue la hermosa cumbre:
12
Marchitara la rosa el viento elado, Marchitarà la rosa el viento elado, Marchitarà la rosa el viento elado,
13
Todo lo mudara la edad ligera, todo lo mudarà la edad ligera, todo lo mudarà la edad ligera,
14
Por no hazer mudança en su costumbre. por no hazer mudança en su costumbre g
Glosa del editor renacentista: Por no hazer: este es languido i casi muerto verso, i mui plebeyo modo de hablar. I fue comun falta en aquella edad no solo de los nuestros, pero de los Toscanos, acabar el soneto con la fuerça i espiritu de los cuarteles, si no floxa i desmayadamente.
por no hazer mudança en su costumbre.
c
Nota crítica: Si comparamos las estructuras oracionales de las tres ediciones, observamos que la de 1543 contiene cinco oraciones (del verso 1 al 4, del 5 al 8, el 9, del 10 al 11 y del 12 al 14), la de 1580, dos (del 1 al 11 y otra que empieza en el 12 mas no termina) y la de 1612, solo una (el soneto entero es una sola y misma oración). En otras palabras, la voz que lee la primera edición es mucho más entrecortada que para las otras ediciones, creando así la impresión de un soneto dividido en cinco poemas más pequeños; una división casi en jaiku. La edición de 1580 aparece como un poema con una pequeña conclusión —una especie de moraleja— añadida al final. Al contrario, la edición de 1612 parece ser un solo y mismo soneto, compuesto por una sola oración; un soneto un tanto más unido.


c
Nota crítica: Si comparamos las estructuras oracionales de las tres ediciones, observamos que la de 1543 contiene cinco oraciones (del verso 1 al 4, del 5 al 8, el 9, del 10 al 11 y del 12 al 14), la de 1580, dos (del 1 al 11 y otra que empieza en el 12 mas no termina) y la de 1612, solo una (el soneto entero es una sola y misma oración). En otras palabras, la voz que lee la primera edición es mucho más entrecortada que para las otras ediciones, creando así la impresión de un soneto dividido en cinco poemas más pequeños; una división casi en jaiku. La edición de 1580 aparece como un poema con una pequeña conclusión —una especie de moraleja— añadida al final. Al contrario, la edición de 1612 parece ser un solo y mismo soneto, compuesto por una sola oración; un soneto un tanto más unido.
g
Glosa del editor renacentista:

El argumento deste soneto es tan comun, que muchos Griegos i Latinos, muchos Italianos i Españoles lo an tratado casi infinitas vezes, pero ninguno como Ausonio (si el fue el que escrivio aquella elegia de la Rosa) el cual determinando tratar de la fragilidad de la vida umana; no figuro la consideracion i severidad filosofica, ni traxo para la declaracion de su intento discursos de la general mudança de las cosas; que era sugeto grave i manifico, donde pudiera abrir todas las venas de la eloquencia en l’alteracion de los cuerpos inferiores, o en la variacion de los superiores con palabras hermosas i escogidas, i sentimientos levantados i esquisitos, pero no deleitosos i miserables; mas decendiendo con el animo a las cosas no grandes i elevadas. Anduvo inquiriendo con el pensamiento, que cosa uviesse bella i agradable, como la vida umana, i que durasse poco; i considerando la figura, suavidad, olor, color, lustre, blandura i belleza de la Rosa, hermosissima entre las otras flores, i que su ser no dura mas que el curso de un dia; conocio, que esta le daria palabras deleitosas, bellas i escogidas, cuales pretende el poeta. Porque como ninguna florái mas amable, niguna mas agradable de olor, i assi ninguna dura menos; no se podia ballar otra mas conviniente para el sugeto. I con artificiosa i figurada descricion, i con suave numero de versos gastò toda la elegia en la poco durable i casi momentanea vida de la Rosa. I hablando della, se dexa entender, que trata de la fragilidad i flaqueza umana; aunque no da muestra dello sino en el verso postrero. No pienso pues que sera molesto ponella aqui toda con la traducion, aunque no voi obligado al rigor de la lei, que quiere su entereza; antes atendiendo solo a lintento, me olvidè de todo lo de mas.

[...]

Mas porque Bernardo Tasso hizo un soneto al mesmo argumento, lo pondre aqui, solo para que los que saben hagan comparacion del, con este de G.L. que, si no me engáño, lo traduzio; i vean la ventaja que hizo el uno al otro en algunas cosas. Porque (lo que yo siento) el 3. i el 4 verso de G.L. son incomparables; i tambien estremados el 7. i el 8. i al contrario los dos primeros del Tasso i el primer terceto son maravillosos, aunque los ultimos ambos no responden a lo que prometio el principio.

 
Mentre che l'aureo crinu’ ondeggia intorno
 
a l' ampia fronte con leggiadro errore;
 
mentre che di vermiglio e bel colore
 
vifa la primavera il volto adorno;
 
Mentre che v' apre il ciel più chiaro il giorno,
 
cogliete ô giovinette il vago fiore
 
de vostri più dolci anni; e con amore
 
state sovente in lieto e bel soggiorno.
 
Verra poi’l verno, che di bianca neve
 
suol i poggi vestir,coprir la rosa,
 
ele piaggie tornar aride e meste.
 
Cogliete ah stolte il fior; ah siate preste,
 
che fugaci son l’hore, e' l tempo lieve,
 
e veloce a la fin corre ogni cosa.



c
Nota crítica: Si comparamos las estructuras oracionales de las tres ediciones, observamos que la de 1543 contiene cinco oraciones (del verso 1 al 4, del 5 al 8, el 9, del 10 al 11 y del 12 al 14), la de 1580, dos (del 1 al 11 y otra que empieza en el 12 mas no termina) y la de 1612, solo una (el soneto entero es una sola y misma oración). En otras palabras, la voz que lee la primera edición es mucho más entrecortada que para las otras ediciones, creando así la impresión de un soneto dividido en cinco poemas más pequeños; una división casi en jaiku. La edición de 1580 aparece como un poema con una pequeña conclusión —una especie de moraleja— añadida al final. Al contrario, la edición de 1612 parece ser un solo y mismo soneto, compuesto por una sola oración; un soneto un tanto más unido.
g
Glosa del editor renacentista:

En tanto que de rosa. Este florido soneto es sacado de Tasso.

 
Mentre che laureo crinu’ondeggiare in torno
 
alampia fronte con leggriadro errore
 
mente che di vermeglio,è bel colore
 
vifa la primauera il volto adorno.
 
Mentre che vapre il Ciel piu chiaro il giorno.
 
Cogliete ò giovenette il vago fiore
 
de i vostri piu dolci anni, e con amore
 
state souente in lieto, e bello giorno.
 
Verra poi’l verno che di bianca neue
 
suole i poggi vestir,coprir la rosa,
 
e le piagge tornar aride,e meste
 
cogliete abstolte il fior,absiate preste,
 
che fugace fo l’hore el temple lieue
 
e veloce a la fin corre ogni cosa.

Aufias canc.63.

 
No saben prousileixau temps fugir,
 
Et temps perdut no pot esser cobrat,

Entrambos lo podrian sacar de aquel flori do epigrama, que anda entre las obras de Virgilio, cuyo titulo es, Rosa, y el postrer dicho dize assi.

 
Collige,virgo,rosas,dumflos noous,et nous pubes.
 
Et memore esto,auum sic properare tuum.

Al reues desto se burla Horacio de una dama, motejandola de vieja, y que ya se le passô la flor, aunque ella no lo piensa. Y por estar traduzida por el mismo que las passa das, pongo aqui la oda, que es del libr.4. Ia.13.

 
Cumpliose mi desseo
 
cumpliose,o Lyce:a la vejez odiosa
 
entregada te veo
 
y toda via parecer hermosa,
 
quanto puedes,procuras,
 
y burlas,y hazes mil desembolturas.
 
Y con la voz temblando
 
cantas,por despertar al perezoso
 
Amor,que reposando
 
se esta despacio sobre el cuerpo hermoso
 
de Chia la cantora,
 
que de su edad esta en la flor agora.
 
Que sobre seca rama
 
no quiere hazer assiento,ni manida
 
aquel malo, y desama
 
te ya,porque la boca denegrida,
 
y las canas te afean,
 
que en la neuada cumbre ya blanquean.
 
Y no son poderosas
 
ni las granas de Coo,ni los brocados,
 
ni las piedras preciosas
 
a tornarte los años,que encerrados
 
debaxo de su llaue
 
dexò la edad, que buela mas que el aue.
 
Que se hizo aquel donayre?
 
aquella tez hermosa do se ha ydo
 
del mouimineto el ayere?
 
aquella,aquella do ha desparecido,
 
aquella en quien bullia
 
Amor,que enagenado me tenia?
 
No huuo mas amada
 
bedad,despues de Cynara mas clara,
 
de mas gracias dotada,
 
mas ay como robo la muerte auara
 
a Cynara temprano,
 
y con la Lyce vso de larga mano?
 
Diole ,que en la larga vida
 
con la antigua corneja compitiesse
 
de años consumida,
 
para que con gran risa ver pudiesse
 
la gente moça heruiente,
 
buelta en pauesa ya la hacha ardiente.

Con clara luz la tem.) Otros leen. Enciende el coraçon,y lo refrena.



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